La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la sexualidad como un aspecto central del ser humano, que está presente a lo largo de toda su vida. Subraya que no solo abarca al sexo en sí mismo, sino también todas las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. 

La sexualidad se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales y está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.

Sólo hace unos años que se comenzó a estudiar la conducta sexual humana y, aunque afortunadamente en la actualidad ha aumentado exponencialmente la información general sobre la sexualidad, en muchas ocasiones continua siendo un tema tabú. Este hecho provoca que comunicar y abordar posibles problemas sexuales pueda generar sentimientos de vergüenza, culpabilidad o fracaso personal y/o de pareja. Tanto es así que a muchas personas les resulta difícil dar el paso y buscar ayuda profesional. Esta situación no hace otra cosa que reforzar el trastorno, creando un círculo vicioso del que es difícil salir.

Debemos tener claro que los problemas sexuales son comunes a muchas personas, tengan o no pareja, y pueden llevar a un deterioro en la vida social y personal. Por estos motivos, si nuestra vida sexual no es satisfactoria, repercute en nuestra relación de pareja o nos bloquea a la hora de conocer a otras personas, es posible que necesitemos acudir a terapia psicológica.

Esto es debido a que, aunque los problemas sexuales pueden tener causas físicas o fisiológicas, en la gran mayoría de las ocasiones están provocados por problemas psicológicos. Tanto es así que trastornos como el estrés, la ansiedad, los estados de ánimo depresivos, o la baja autoestima suelen ser la principal base de los trastornos sexuales.

Principales causas de los problemas sexuales.

Al igual que la mayoría de los problemas psicológicos, los problemas sexuales, suelen ser multicausales, es decir, no suelen darse debido a una única causa. Sin embargo, podemos establecer algunas de las más frecuentes:

Signos de la existencia de un problema sexual.

Nuestros sistemas biológico y psicológico no son independientes, sino que están en continua interacción. Por este motivo, en los problemas sexuales es muy frecuente que encontremos síntomas en ambos campos, como por ejemplo:

La terapia como solución a los problemas sexuales.

Una vez descartada la posibilidad de que el origen de los problemas sexuales sean únicamente causas físicas o fisiológicas, la terapia se encargará de crear o restablecer el bienestar y la satisfacción sexual del individuo o de ambos miembros de la pareja. Para ello se utilizan diferentes métodos de intervención y técnicas especificas dependiendo de la problemática. Al mismo tiempo, la terapia perseguirá objetivos más generales como la eliminación de prejuicios o conocimientos erróneos y la comunicación de la pareja y el incremento de la intimidad.

Si buscas una solución a tus problemas, o simplemente quieres informarte sobre nuestras terapias, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Nos puedes localizar en el teléfono 659292692, en el correo contacto@garnelopsicologia.com o a través de nuestra página web. Estamos para ayudarte.