Seguro que sabes que en octubre se celebra el famoso Oktoberfest, la fiesta alemana por excelencia que ya se extendido por toda Europa como la excusa perfecta para comer salchichas y beber cervezas en enormes jarras de cristal. Pero, ¿sabías que el 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental?

Esta fecha, impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), busca concienciar a la población y a los gobiernos sobre la enorme importancia de la salud mental en nuestra sociedad actual.

¿Por qué se celebra el día mundial de la salud mental?

Según la OMS, en el mundo hay más de 1.000 millones de personas que viven con problemas asociados a la salud mental y una de cada cuatro personas está en riesgo de sufrir un trastorno mental a lo largo de su vida. Por si esto fuera poco, el suicidio ha pasado a convertirse en la segunda causa de mortalidad entre jóvenes de 15 a 29 años. La pandemia ha deteriorado la salud mental de la población mundial: hay 129 millones más de personas con depresión y ansiedad. A pesar de estos datos, la salud mental sigue siendo una de las áreas más desatendidas del sistema sanitario público.

La salud no existe, no solo es la ausencia de afecciones o enfermedades físicas. Hay múltiples factores que influyen en nuestro estado de salud y muchos de ellos se encuentran en nuestra mente. La salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social y afecta a la manera en la que pensamos, sentimos y hacemos frente a nuestra vida cotidiana. Los trastornos mentales pueden llegar a interferir en nuestro día a día, estudios, trabajo, relaciones familiares y sociales e incluso en la manera en la manera que nos tratamos a nosotros mismos. Este tipo de patologías circundan alrededor de variables genéticas, congénitas o bien de desarrollo psicosocial o cultural, y pueden tener una duración corta o afectarnos durante meses, años o, en algunos casos, de por vida.

La OMS señala que para mejorar la salud mental global es necesario que los tratamientos sean más económicos y accesibles para todo el mundo, así como invertir para encontrar otros más efectivos. También apunta que el tratamiento de los trastornos mentales siempre debe ir ligado con la prevención y pide aumentar la inversión en programas de salud mental. Por todos estos motivos, el lema mundial para la campaña del Día Mundial de la Salud Mental es “Hacer de la salud mental y el bienestar para todos una prioridad mundial”. Con el objetivo de centrar el foco en la infancia y la juventud, dos grupos de población a los que no se suele prestar demasiada atención en materia de salud mental, el movimiento asociativo de Salud Mental España ha elegido, por votación popular, el eslogan para la campaña de este año “Dale like a la salud mental. Por el derecho a crecer en bienestar”.

¿Por qué debemos hablar de salud mental?

Sobre los problemas de salud mental existen múltiples tabúes, por ejemplo que los trastornos mentales se producen por debilidad emocional y que son propios de personas que exageran sus emociones. Aunque en la actualidad parece haber aumentado la toma de conciencia sobre este asunto, en parte gracias al paso adelante que han dado algunos rostros conocidos como Ángel Martín o Pastora Soler en abrirse y sincerarse sobre sus problemas de salud mental, todavía queda mucho camino por recorrer.

Por lo tanto es fundamental que los trastornos de salud mental sean tenidos en cuenta por la sociedad como afecciones que deben ser tratadas lo antes posible, pues un problema de salud mental no intervenido a tiempo puede disminuir significativamente la calidad de vida de quien lo padece y de su entorno. No se trata de hacer el esfuerzo de cambiar, ni proponerse forjar un carácter más fuerte. Debemos pedir ayuda en cuanto sospechemos que la necesitamos y saber que un profesional en psicología nunca juzgará lo que nos está sucediendo. Simplemente pondrá todo su conocimiento a nuestro servicio, para ayudarnos a saber lo que nos ocurre y a tomar todas las medidas necesarias para poder solucionarlo lo antes posible.

Ir a terapia psicológica no es una derrota, no es signo de debilidad, sino todo lo contrario. Es un gesto de valentía a través del cual reconocemos que tenemos una dificultad y que queremos afrontarla y buscarle una solución. Normalmente es en el momento en el que el paciente decide pedir ayuda cuando comienza el cambio. Si tienes alguna pregunta o duda y quieres ponerte en contacto con nosotros puedes hacerlo a través del siguiente formulario:

Somos psicoterapeutas especializados, estamos para ayudarte.