En los últimos años la obsesión por la imagen corporal parece haberse convertido en uno de los principales distintivos de las sociedades desarrolladas. Y es que, erróneamente, cada vez asociamos más los cuerpos esbeltos, atléticos y bronceados no solo con el atractivo físico, sino con valores positivos como el éxito y la felicidad. Incluso con oportunidades laborales o con la aceptación social.

El físico se ha convertido para muchas personas en el referente más importante de la propia identidad. No es de extrañar, estamos constantemente bombardeados por imágenes de cuerpos perfectos. No solo en las revistas o en la televisión, donde los anuncios relacionados con servicios y productos de belleza han ascendido considerablemente, sino especialmente en las redes sociales. En ellas, influencers y celebrities campan a sus anchas promoviendo de forma masiva un estándar de belleza y una manera de conseguirlo que no solo lleva a muchas personas a sentirse mal con la forma de su cuerpo y con su peso, sino que incluso pone en riesgo su salud, tanto física como mental. Claros ejemplos son la polémica e insalubre dieta a la que se sometió Kim Kardashian para adelgazar ocho kilos en tres semanas o la cantante Rosalía, que se envolvió en papel film y después se metió en una sauna con el objetivo de perder líquidos a un ritmo acelerado.

Recibimos continuamente mensajes que nos dicen que cuantos más marcados estén nuestros abdominales o más estrecha sea nuestra cintura, mejor nos irá en la vida. Estamos hablando de ideales que no cumple la gran mayoría de la población y que en algunas personas generan una presión sociocultural y creencias erróneas sobre ellos mismos. Tanto es así, que este modelo social de culto al cuerpo está provocando que cada vez se desarrollen más tendencias obsesivo-compulsivas, adictivas y trastornos de alimentación y baja autoestima. Nos estamos refiriendo a factores de malestar psicológico y físico que no hacen más que influir negativamente en diversas facetas de nuestra vida.

¿Está el culto al cuerpo favoreciendo los trastornos psicológicos?

Por supuesto, la preocupación excesiva por la imagen personal está directamente relacionada con distintos trastornos que comparten un aspecto en común: la fijación en un ideal de belleza irreal y una posible distorsión de la percepción personal. Los factores socioculturales, como la influencia de las modas, de la publicidad y del auge de las redes sociales es un elemento crucial vinculado con el incremento de las patologías relacionadas con la imagen corporal. Pero no el único, los factores individuales, problemas vinculados a la autoestima, al miedo al fracaso o la aceptación social, también pueden predisponer a conductas problemáticas.

Los trastornos más conocidos vinculados a la obsesión con el físico son la anorexia, la bulimia, la vigorexia y la tanorexia, pero existen otros como la ortorexia o la pregorexia. Son patologías vinculadas al trastorno obsesivo compulsivo debido a la presencia de pensamientos intrusivos de carácter recurrente sobre la propia imagen, así como de los métodos para mejorarla.

Además, la comparación entre un ideal que se anhela con fuerza y la realidad de nuestro aspecto, puede provocar ansiedad, baja autoestima y depresión. En el caso de la vigorexia, trastorno caracterizado por la obsesión por ganar masa muscular, es muy común que se den también problemas de adicción a sustancias, como los esteroides anabolizantes, insulina, hormonas o suplementos alimentarios.

¿Crees que la preocupación por tu imagen puede estar afectando a tu vida?

Si nunca te sientes a gusto con tu imagen corporal, no dejas de verte en el espejo y centras tanta atención a tu apariencia y cuidado físico que incluso comienzas a dejar de lado tu vida social y no logras concentrarte en los estudios o el trabajo, quizás es el momento de tomar perspectiva y analizar los riesgos que conlleva un excesivo culto al cuerpo.

Si piensas que este es puede ser tu caso, conoces a alguien que le esté sucediendo, tienes alguna pregunta o quieres informarte sobre las terapias para solucionarlo, ponte en contacto con nosotros a través del siguiente formulario:

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