En nuestra sociedad, el amor a menudo se representa a través del cliché de dos mitades que se encuentran para sentirse completas. Debido a la influencia de los medios de comunicación, cine, literatura, música, e incluso de las redes sociales, cometemos el error de construir nuestras relaciones sentimentales en base a un ideal de amor romántico.

Esta percepción de un amor incondicional, inmortal y de final feliz no solo establece la idea de que las personas somos seres incompletos que necesitamos de otro para sentirnos realizados, sino que puede ser un verdadero lastre a la hora de sufrir una ruptura sentimental o un desengaño amoroso.

Ambas son situaciones difíciles y dolorosas, y es normal sentirse perdido y abatido cuando nos ocurren. En la vida real, a diferencia de las películas románticas, no siempre se pueden derribar todos los obstáculos y lograr que el amor prevalezca por encima de todo. En muchas ocasiones, lo mejor es aceptar la realidad, aprender a olvidar a esa persona y continuar con nuestra vida.

Pero tras la ruptura de un vínculo es muy común pensar ¿Y ahora qué? ¿Cómo me olvido de todo que he vivido junto a esta persona? El proceso de olvidar un amor no correspondido y continuar no es una tarea sencilla. No podemos encargar que nos borren de la memoria todos los recuerdos de una relación, como ocurre en la inteligente y angular comedia romántica ¡Olvídate de mí! Sin embargo, existe una serie de estrategias que nos ayudarán en el proceso de olvidar a alguien que no nos quiere.

Pasos para olvidar a alguien que no nos quiere:

En primer lugar debemos aclarar que el término “olvidar a alguien” hace referencia a un estado de superación que se alcanza cuando el recuerdo de una persona ya no nos afecta de manera negativa. El primer paso para conseguirlo es la aceptación, es decir, ver las cosas como realmente están pasando y no como nos gustaría que fueran. Para ello debemos evitar la negación y enfrentarnos a la realidad tal y como es y dejar de aferrarnos al pasado.

El duelo es el proceso normal que se experimenta tras una perdida. Debemos aceptarlo y vivirlo, nunca evitarlo ni negarlo. Tendremos días mejores y peores, pero es necesario para aprender a vivir sin esa persona. Durante este periodo de recuperación podemos aprovechar para experimentar las sensaciones y emociones que estamos sintiendo, pensar en lo que necesitamos, en cómo nos gustaría que fuera nuestra vida a partir de este momento, en qué es para nosotros el bienestar. En resumen, centrarnos en sentirnos a gusto con nosotros mismos y empezar a trabajar en nuestros proyectos de vida.

La activación conductual es clave para mantener a flote nuestro estado de ánimo. Si existen tareas que nos hacen sentir mejor, son las que debemos hacer, aunque en estos momentos no nos apetezca. Si esas tareas son con otras personas, mucho mejor. Eso sí, es preferible juntarse con gente que desee más escucharnos que aconsejarnos, ya que cuando contamos algo se procesa mucho mejor. También es un buen momento para ajustar las horas de sueño, mejorar la alimentación y realizar ejercicio físico.

Por norma general, lo mejor es poner distancia durante un tiempo prudencial, al menos hasta que se convierta en una costumbre vivir sin esa persona y el dolor haya desaparecido. También conviene tener cuidado con las redes sociales, ya que en ellas guardamos parte de nuestras vivencias y traen sentimientos y emociones pasadas a nuestra memoria.

Entender que todo es efímero es un paso trascendental para nuestro objetivo. En el momento que comprendamos que nada dura para siempre, podremos disfrutar de manera sana de nuestras relaciones, aprovechando los buenos momentos y afrontando los malos. Si toca decir adiós, seremos capaces de hacerlo sabiendo que siempre habrá nuevas personas y nuevas experiencias.

También conviene apuntar que cada persona tiene unas circunstancias que le hacen el proceso más o menos largo y complicado. En muchas ocasiones, para olvidar a alguien es necesario acudir un psicoterapeuta profesional que nos ayude a comprender lo que estamos experimentando, nos acompañe en el proceso y nos dé las herramientas necesarias para superarlo.

Si necesitas más consejos, no eres capaz de superar una ruptura sentimental o tienes alguna pregunta o duda, puedes ponerte en contacto con nosotros a través del siguiente formulario:

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