Trastornos de personalidad

Un trastorno de la personalidad se caracteriza por un patrón prolongado de experiencia interna y de comportamiento, que se aleja de las expectativas del ámbito  social y cultural de la persona. Tiene inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta e interfiere con la capacidad funcional de la persona provocando malestar psicológico.

 

Este patrón se manifiesta en áreas de tipo cognitivo (percepción e interpretación de unos mismo y de las interacciones con lo externo) y afectivo, así como en áreas de actividad interpersonal y de control de impulsos. Provoca malestar significativo a nivel social, laboral o en distintos ámbitos de la persona, de manera persistente en el tiempo, inflexible, pudiendo extenderse a una amplia gama de situaciones personales y sociales.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V) divide los trastornos, según los síntomas de cada uno,  en tres grupos: Tipo A, Tipo B y Tipo C.

  1. El grupo A incluye aquellos caracterizados por un patrón de cognición (sospecha), expresión (por ej. lenguaje extraño) y relación con otros (por ej. aislamiento) anormales. Se distinguen tres subtipos:

Trastorno paranoide de la personalidad. Desconfianza y suspicacia general donde las intenciones de los demás son interpretadas como perversas. Sospechas sin bases suficientes, preocupaciones por dudas no justificadas, reticencia a confiar en los demás, dobles sentidos o significados ocultos en los hechos u observaciones más inocentes, rencores prolongados, ataques externos con predisposición a pasar al contraataque, son algunos de los puntos clave.

Trastorno esquizoide de la personalidad. Patrón general de distanciamiento social y restricción emocional en el plano interpersonal. No disfrutan de relaciones personales, escaso interés en experiencias sexuales, carencia de amistades íntimas, suelen preferir actividades solitarias, indiferencia a los halagos o críticas, frialdad emocional, etc.

Trastorno esquizotípico de la personalidad. Capacidad reducida y malestar agudo en las relaciones sociales, distorsiones cognitivas, perceptivas, excentricidades de comportamiento, que comienzan al principio de la edad adulta, en diversos contextos. Creencias raras, ilusiones corporales, pensamiento y lenguaje raros, suspicacias, afectividad inapropiada, escasez de amistades íntimas o ansiedad social son algunas de las características.

  1. En el grupo B encontramos cuatro trastornos que refieren un patrón de violación de las normas sociales (por ej. comportamiento criminal), comportamiento impulsivo, emotividad excesiva y grandiosidad.

Trastorno antisocial de la personalidad. Presentan un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se manifiesta desde la edad de 15 años. Tendencia al fracaso para adaptarse a las normas, deshonestidad, irritabilidad, despreocupación por su seguridad, irresponsable persistente, escasez de remordimientos, etc. Son personas muy impulsivas y frecuentemente agresivas, llegando al comportamiento delictivo.

Trastorno límite de la personalidad o borderline. Muestran inestabilidad en las relaciones interpersonales, en la autoimagen y la efectividad, con una notable impulsividad. Alteración de la identidad o sentido de sí mismos acusado, amenazas suicidas recurrentes, sentimientos crónicos de vacío, ira inapropiada, ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés. Mantienen relaciones fluctuantes entre el amor y el odio, cambian de objetivos vitales con frecuencia

Trastorno histriónico de la personalidad. Patrón general de excesiva emotividad y una búsqueda de atención. Interacción con los demás caracterizada normalmente por un comportamiento sexualmente seductor, no se siente cómo en las situaciones en las que no es el centro de atención. Utilización del aspecto físico para llamar la atención, teatralidad, fácilmente influenciable por los demás, consideran sus relaciones más íntimas de lo que son en realidad.

Trastorno narcisista de la personalidad. Presentan egocentrismo, grandilocuencia y arrogancia, necesidad de admiración excesiva, carencia de empatía,  así como preocupación por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios.

  1. El grupo C se caracteriza por un patrón penetrante de temores anormales a partir de las relaciones sociales, la separación o la necesidad de control. Las personas que se incluyen en este grupo suelen presentar pensamientos o comportamientos de ansiedad o temor.

Trastorno de la personalidad por evitación. Patrón general de inhibición social. Las personas tienden a considerarse socialmente ineptos o poco interesantes y viven con ansiedad una actividad social restringida por un gran temor al rechazo o la valoración negativa. Suelen ser personas extremadamente reacias a implicarse en nuevas actividades debido a que puedan ser comprometedoras.

Trastorno de la personalidad por dependencia. Necesidad excesiva de que se ocupen de uno, dificultad para tomar decisiones cotidianas, dificultades para expresar desacuerdo con los demás debido al temor o pérdida, dificultad para iniciar proyectos debido a falta de confianza, preocupación excesiva por el miedo a que le abandonen, etc.

Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad. Son personas con un pensamiento tendente al perfeccionismo con un patrón general de preocupación por el orden. Muestran excesiva terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en temas de moral o ética, dedicación excesiva al trabajo y a la productividad, con incapacidad para delegar tareas o trabajo en otros, etc.

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